Frente común del municipalismo contra el cambio climático en la cumbre nacional organizada por la Diputación

jueves 11 noviembre 2021 | Ayuntamiento

El Palau de les Arts de València ha acogido este jueves el encuentro nacional del Pacto de las Alcaldías organizado por la Diputación de València, una cumbre en la cual 300 responsables locales de ayuntamientos, diputaciones y entes públicos medioambientales de toda España han hecho frente común contra el cambio climático y se han adherido a los compromisos de neutralidad climática fijados por la Unión Europea para el horizonte 2050.

Las autoridades han coincidido en la necesidad de “agilizar las medidas” para dar respuesta a la emergencia climática, cada cual poniendo el énfasis en su enfoque del problema. El presidente de la Diputación de València, Toni Gaspar, ha asegurado que “la defensa de la tierra no puede ser dogmática sino integradora; no tiene que ser una tendencia basada en creencias vitales sino un principio apoyado en la ciencia”.

Gaspar instó a “poner fin en la guerra que la humanidad mantiene con el planeta, porque si no perderemos la guerra y el planeta”. Y esa contienda aparece en un contexto de “transformación profunda y cambio de era” en el cual “toda acción tiene que empezar en el ámbito local, donde se concentra el 70% de las emisiones de CO₂”. Dos reivindicaciones expuso el presidente provincial porque “por primera vez podamos llevar a cabo un cambio profundo que no deje a nadie atrás”. La primera, “la imprescindible coordinación entre ayuntamientos y diputaciones para recibir y gestionar oportunamente los fondos europeos, en permanente contacto con Bruselas». La segunda, que la transición ecológica “sea justa con los más vulnerables, que son los que sufren las consecuencias de los abusos de las élites”.

Por su parte, la vicepresidenta de la Diputación y responsable del área de Medio Ambiente, Mª Josep Amigó, ha señalado que las administraciones públicas “tienen que estar a la altura y pasar de las palabras a los hechos con medidas transformadoras y valientes”. En este sentido, Amigó ha destacado la implicación de la corporación valenciana en la lucha contra el cambio climático a través de la estrategia Reacciona, con “una inversión de más de 30 millones de euros en dos años en iniciativas de ahorro energético, movilidad sostenible, gestión responsable del agua y los residuos, conservación de espacios naturales y prevención de incendios forestales”.

Educación ambiental

La titular de Medio Ambiente en la Diputación ha puesto el foco en la educación ambiental como factor clave en la conciencia col•lectiva frente a la crisis del clima. “Una de las medidas que hemos puesto en marcha es la formación de 40 educadores ambientales que recorren las comarcas de nuestro territorio para sensibilizar a la ciudadanía y convertir a personas de todas las edades en protagonistas de la lucha para salvar el planeta”, ha explicado Mª Josep Amigó.

Para la consejera de Emergencia Climática y Transición Ecológica, Mireia Mollà, “la inacción y el negativismo no son opciones ante la gravedad de una situación provocada por la acción humana”. Mollà alertó de las conclusiones del reciente panel de expertos, que sitúa el Mediterráneo como epicentro de las emisiones de efecto invernadero, instó a “multiplicar por manantial o por dieciséis la producción de energías renovables”, y puso en valor la adhesión de 393 ayuntamientos valencianos al Pacto de las Alcaldías.

Ayuntamientos, diputaciones y entes públicos medioambientales de toda España, junto a la Oficina del Pacto de las Alcaldías de Bruselas, firman los compromisos de neutralidad climática en el horizonte 2050

Los responsables locales han mostrado su implicación en el reto europeo de convertirse en el primer continente climáticamente neutro en 2050. Para lo cual, el municipalismo acepta objetivos como producir un 40% de energía renovable en 2030; acelerar la movilidad sostenible con un 55% menos de emisiones en 2030 y un 100% en 2035; y promover nuevos modelos de producción en municipios y ciudades con la vista puesta en la relocalización y la reducción de la huella de carbono. De todo esto se ha hablado en una cumbre con una conclusión clara: la acción real contra el cambio climático no puede esperar más.