Albal contará con la Fundación del Padre Carlos Ferris para el Museo que albergará su casa natalicia

viernes 30 octubre 2020 | Cultura

Hace meses que Albal plasma sobre papel el legado que, hasta ahora, escondía la casa natalicia del Padre Carlos Ferris. El Ayuntamiento quiere convertir este histórico inmueble en una Casa Museo que rinda homenaje al fundador del Hospital de leprosos de Fontilles. El pasado diciembre, la corporación local que preside Ramón Marí aprobó su adquisición, por unanimidad, siendo su importe de 273.000 euros. Desde entonces, la Concejalía de Cultura que dirige el edil David Ramón, junto a un equipo multidisciplinar, trabajan en la conservación, en la definición de su futuro uso y en la catalogación de esta antigua morada de labradores que suma dos siglos de antigüedad.

El futuro proyecto museístico albergará, entre otros contenidos: los recuerdos, vestigios, muebles y el fondo bibliográfico que archivó en sus paredes el ilustre religioso. Este proyecto de catalogación se encuentra en la primera fase, se alargará hasta finales de este año y está en manos de la historiadora local, Leticia Lapuente.

Hace unos días, la casa ha abierto las puertas a las Presidentas de la Fundación Fontilles y de su homóloga en la Asociación “Amics de Fontilles”, Alicia Puchalt y Rosa Romaguera, respectivamente. El gobierno local las invitó a conocer el inmueble tras haber concedido el Premio Poble d’Albal 2020 al colectivo local que ha seguido poniendo en valor el nombre del jesuita y haciendo extensiva su obra, recogiendo la solidaridad para ayudar a los necesitados. La visita estuvo presidida por el alcalde Ramón Marí y el concejal de Cultura que, oficialmente, han ofrecido a las dos entidades un espacio en el futuro Museo dedicado al personaje ilustre de Albal. Tras el recorrido por el edificio, se trasladaron al Ayuntamiento para mantener una reunión de trabajo con la arquitecta municipal, Manuela Molina, ya que el proyecto también incluye una intervención arquitectónica específica, en la casa natalicia, para conservar su patrimonio.

Tanto para Puchalt como Romaguera fue un momento muy emocionante, el poder conocer la casa donde nació “un héroe que erradicó la lepra en España y lo consiguió a base de acciones, y de su buen corazón”, dijeron. La Presidenta de la Fundación explicó que el Padre Carlos Ferris, “era todo para los más necesitados, para los que en una época muy difícil, no tenían voz ni respeto”. Casi 120 años después de su obra, “es una alegría que siga presente su espíritu solidario”, concluyó.

Para Rosa Romaguera, que el consistorio les ofrezca un espacio en el Museo “es un reconocimiento más a muchos años de trabajo y de solidaridad, de tantas y tantas personas, que hemos querido seguir contribuyendo en la obra del Padre Carlos Ferris, algunas de ellas ya no están pero se visibilizarán gracias a todo el material fotográfico de las obras realizadas y que hemos conservado”.

El edil de Cultura ha explicado que la aportación de los dos colectivos a la Casa Museo “será muy enriquecedora porque disponen de mucho material que convertirá el espacio en un lugar de culto y con un alto interés para sus visitantes”.
Los trabajos de inventariado continúan, todos los objetos que se conservan en el interior de la casa que están, “en perfecto estado”, según palabras de la historiadora. La cama del propio Padre Ferris es uno de los muchos elementos que permanecen intactos en la vivienda y que constituyen una joya histórica en manos del pueblo y que permitirán hacer una mirada retrospectiva a la Albal de los años en que vivió el Padre Carlos Ferris.

Según Lapuente, se ha descubierto una prolífica colección de imágenes, cintas de super 8, cámaras fotográficas, radios y televisiones antiguas, que darán para exponer una sala dedicada en exclusiva a estos elementos”. También se ha encontrado la escritura de la casa que adquirió el padre del propio Carlos Ferris, más adelante se podrá saber el precio y el año cuando los documentos puedan ser descifrados.
La vivienda donde nació el fundador del Hospital de Leprosos de Fontilles, un 8 de diciembre de 1856, tiene un alto valor histórico, como así se declara en el Plan General y motivo por el cual está incluida en el catálogo de bienes y espacios protegidos del Ayuntamiento. La casa se encuentra en la calle Santa Ana, número 30 y está edificada sobre una superficie de 601m². Hasta hace unos tres años estuvo habitada y perfectamente conservada por Marita Inés Muñoz, otra institución en Albal por estar emparentada con el Padre Carlos Ferris, por su carácter solidario y colaboración con el hospital de leprosos y que, a su muerte, donó en herencia el inmueble a su sobrino Juan V. Muñoz.

La casa se estructura en tres cuerpos principales. La parte delantera tiene dos alturas, que es donde se desarrolla la vivienda quedando estructurado en tres cuerpos: acceso central desde la vía pública, a la banda derecha la biblioteca, y a la banda izquierda una habitación. Se completa este cuerpo con un salón-comedor, cocina, despensa, habitaciones y aseo, siendo la planta alta diáfana. En la parte central hay un patio y, en la trasera, un antiguo corral diáfano, en dos alturas, que según ha apuntado la arquitecta municipal, Manuela Molina, precisaría de una reforma integral para su puesta en uso.

¿Quién fue el Padre Carlos Ferris?

El Padre Carlos Ferris nació en Albal el 8 de diciembre de 1856. A los 13 años ingresó en el Seminario Diocesano de Valencia donde se doctoró en Teología y al ser ordenado sacerdote pidió al arzobispo que le concediera ejercer su ministerio en una parroquia rural, aunque se le confió la parroquia de San Esteban de Valencia. La Diputación le encomendó la dirección de la Casa de la Misericordia, con más de 700 asilados, desempeñando el cargo de capellán-rector hasta ingresar en la Compañía de Jesús en Gandía. En 1887 fundó un colegio de sordomudos y un pensionado universitario para los estudiantes de los pueblos.